Verona. Ésta sí que sí. No sé qué tiene esta ciudad que me enamora. Dicen que es la ciudad del amor italiana, será eso. Cogimos el tren Venecia-Verona a las 11.12h. Esta vez no tuvimos que madrugar tanto.  

Llegamos a la Stazione F.S. Porta Nuova y según salimos de allí fuimos andando por la calle general Corso Porta Nuova hasta llegar a la Piazza Bra, donde nos encontramos con el Anfiteatro Arena. Allí cerca comimos unas ensaladas gigantes y después nos dirigimos al punto de información que se encuentra cerca de la misma plaza. Una vez más, la chica nos hizo el recorrido a seguir. 

Desde la plaza tomamos la calle Vía Roma hacia el Museo di Castelvecchio, con su precioso Ponte Castelvecchio.

Después continuamos por la calle Corso Cavour, todo recto, hasta encontrarnos con una preciosa puerta romana a la que no le pude hacer fotos porque estaban levantando la carretera y era imposible sacar algo decente, pero me pareció realmente bonita.  Seguimos hasta llegar a las plazas Piazza Erbe y Piazza dei Signori. La Piazza Erbe estaba llena de puestitos de ropa, chorraditas y fruta. Allí compramos el mejor invento del mundo, unos mini-ventiladores, perfectos para ayudarnos a sobrevivir al calor italiano. Desde entonces, nos acompañan a todas partes. También compramos unos vasos de fruta por 3,5€. ¡Estaban buenísimos!

Continuamos hacia la Piazza dei Signori y entre una y otra, encontramos la torre dei Lamberti, donde por 5€ se puede subir a la punta en ascensor. Lo cierto es que el ascensor te deja un piso más abajo de la terraza, pero solamente es un piso de escaleras, así que es soportable y las vistas lo merecen.

Allí cerca está la casa de Romeo pero no se puede acceder a ella porque es una casa privada.

Volvimos hacia la Piazza Erbe para tomar la vía Cappello y girar a la izquierda en la vía Stella. Allí encontramos la casa di Giulietta. La Julieta de toda la vida. Aquello estaba lleno de gente y había que esperar una cola para hacerse la foto con Julieta, así que lo vimos y nos dimos media vuelta.

Para terminar con la ruta por Verona sólo nos quedaba cruzar el Ponte Pietra, ver el Teatro romano e museo archeologico y subir al Castel san Pietro para ver las vistas de la ciudad. Se puede subir andando o bien en funicular. El funicular solamente cuesta 2€ ida y vuelta, y para los mayores de 65 años 1€.

Para volver a la estación de tren cogimos el autobús número 73 en la Piazza Solo. Cada billete nos costó 2€, bastante caro diría yo pero, con ese calor y después de todo lo andado, era nuestra mejor opción.

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