No hay nada mejor que unas buenas vacaciones en la montaña para darle la bienvenida al 2017. Pueblitos llenos de casitas de piedra oscura con tejados puntiagudos de pizarra, ríos y lagos congelados, picos nevados y chimeneas encendidas dejando un rico aroma a leña por el pueblo. ¿Os hacéis una idea verdad?

Pues así es como hemos querido empezar nosotros este 2017. Un nuevo año que comienza lleno de nuevos propósitos por cumplir y que tenemos claro que ¡iremos a por todas! 

El lugar que hemos elegido para alojarnos en nuestra primera escapada del año está en el pequeño pueblo de “Tramacastilla de Tena” y se llama “Hostal Casa Parda”. Un hostal increíble para el precio que tiene. Las habitaciones son muy amplias, la cama es grande y comodísima, el baño amplio con ducha hidromasaje incluida y las vistas desde las habitaciones son preciosas. ¡Y qué deciros del desayuno! El desayuno es completísimo y ¡muy rico! Zumo de naranja recién exprimido, colacao o café para elegir al gusto del consumidor, tostadas gigantes… y lo mejor de todo, ¡bizcochos recién hechos todas las mañanas! Suena super bien, ¿verdad?

Elegimos este sitio de casualidad.
Una ilusión que tenía desde hace tiempo era hacer Mushing y como los especialistas de actividades al aire libre de “Tena Park“, que son con los que por fin hemos contratado esta experiencia, tienen como punto de encuentro para la actividad un cruce que hay en este pueblo, pues por comodidad, decidimos elegirlo. Y la verdad que ¡estamos encantados!

(3/1/2017)

Hoy, después de desayunar y de que la casera nos diera un par de consejillos sobre la zona, hemos ido a “Ibón de Piedrafita”. Un lago precioso perdido entre montañas y que para nuestra sorpresa, ¡se encontraba congelado!

La ruta es de aproximadamente una hora y cuarto a pie desde el mismo pueblo de Piedrafita, pero hay posibilidad de subir en coche hasta el “Parque Lacuniacha”, el zoo de Piedrafita y así acortar bastante el trayecto. Son 4km bastante fáciles de sendero marcado, pero con un poquito de cuesta arriba en algunas zonas, lo que hace que cuando pega el sol… sobre hasta la chaqueta.

Os dejo algunas fotos, ¡A ver si os gusta!

(4/1/2017)

¡El día más esperado de las vacaciones por fin ha llegado! Como os he dicho antes, llevaba tiempo queriendo practicar mushing y por fin, ¡hoy es el día! Si os digo que llevaba 3 años o más esperando este momento, no os miento.

Estuvimos mirando varios sitios y en principio íbamos a ir a Grandvalira en Andorra, ya que yo todavía no he estado allí. Pero son unas 7 horas de viaje desde Bilbao, así que al final decidimos venirnos a Huesca, que está a mitad de camino y es precioso también.

He de deciros que no es un capricho barato que se diga, pero después de tanto trabajar durante todo el año, me lo merecía con creces (y no es porque yo lo diga… ¡o sí! jijiji). Nosotros, como bien he dicho antes, hemos contratado el servicio con Tena Park y nos ha salido 95€ por persona en un trineo con tres perros cada uno y durante una hora.

En un principio, habíamos quedado a las 14.30h para hacer la actividad pero “por culpa” de unos chicos anteriores que han llegado tarde a su cita, han tenido que retrasarnos la nuestra. Digo “por culpa” entre comillas porque aunque es importantísimo llegar a la hora para no fastidiar a los que vienen detrás, en este caso, nosotros hemos salido ganando. ¡Enseguida os lo cuento!

Para aprovechar la mañana, mientras yo esperaba con inquietud la hora del mushing, hemos salido a visitar el Ibón de los Baños. Un Ibón situado en frente del Balneario de Panticosa al que se llega perfectamente en coche. Allí hemos hecho un par de fotos y nos hemos ido de aventura por unos caminos de montaña para hacer tiempo e investigar un poco la zona.

A eso de las 14 hemos vuelto a nuestro hostal para comer y prepararnos para la super aventura tan esperada.

Nada más llegar al punto de encuentro, un 4×4 ha venido a buscarnos para subirnos a la punta de la montaña en busca de la nieve. Podríamos decir que para mí aquí ya ha empezado la aventura, ¡que una no va en coche por caminos de cabras todos los días y menos con semejantes paisajes!

Una vez arriba, nuestros perros todavía no habían llegado de su ruta anterior así que para que la espera no se nos hiciera larga, nos han llevado a dar una vuelta en ¡motos de nieve! 

Esto ha sido todo un chollo porque de hecho, lo habíamos pensado también pero como el presupuesto subía bastante, habíamos decidido dejarlo para otra ocasión y ¡mira por donde! Total que ¡ha sido la espera más divertida del mundo!

Enseguida ha llegado la hora de montar en el trineo ¡ POR FIN con nuestros perretes! ¡Qué majos y bonitos ellos! Los míos se llamaban Guindi, Aran y Raya. Y los de Pat, se llamaban Íbero, Anuk y Negro. 

Antes de empezar, el guía nos ha dado una pequeña explicación de cómo llevar el trineo. Lo más bonito de todo es que el mushing es un deporte de equipo y para que funcione bien, hay que formar equipo con los perros. Hay que animarles constantemente y decirles lo bien que lo están haciendo para que no dejen de tirar y sigan con fuerza. ¡Eso sí! No os penséis que esto es un paseito tranquilo¡No! Nosotros también tenemos que empujar, sobre todo en las cuesta arriba. Dar impulso con los pies como si de un patín se tratase. Vamos… que sudar, vais a sudar un rato. Pero merece la pena. ¡Os lo aseguro!

Por cierto, antes os he dicho que salimos ganando, y sí. Además de salir ganando porque pudimos montar en moto gratis, también tuvimos el super honor de ver el anochecer mientras hacíamos mushing.

Puede que en las fotos no se aprecie bien las pedazo de vistas que teníamos ni el pedazo de momento que vivimos. Es difícil hacer manejar el trineo y sacar fotos perfectas a la vez, pero os aseguro que ha sido el atardecer más bonito de nuestras vidas. Bueno, y si no es el más bonito, sí el más diferente y especial. 

A sido un placer. Gracias a todos los chicos de TenaPark que fueron tan amables con nosotros y a los 20 Huskys que forman ese gran equipo. ¡Nos ha encantado!

(5/1/2017)

Para el día de hoy teníamos pensado ir a esquiar. Pero dado que lleva sin nevar desde noviembre y la nieve de las pistas está pisada y requetepisada y no nos apetecía gastar 40€ para esquiar a disgusto, hemos cambiado de plan y hemos decidido irnos de ruta al Parque Nacional de Ordesa. ¡Ha sido un acierto total!

“El camino de Soaso”, casi 20 km de ruta entre paisajes y cascadas que… ¡qué te voy a contar! Lo mejor es que vayas y lo veas tu mism@ porque es precioso. 
En nuestro caso y teniendo en cuenta que estamos en pleno invierno, ha sido una caminata un poco dura. Hacía mucho frío y bastante viento en algunas zonas y además, en el tramo final había mucho hielo en el suelo y estaba muy complicado para subir y casi que peor a la vuelta para bajar. Pero suavecito  y con mucho cuidado, ¡lo hemos conseguido!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *