18/8/2017

Empezamos nuestra aventura “furgoneteando por Ibiza” muy sobre la marcha e improvisando en todo momento. Y eso es lo que nos gusta de viajar en furgo, que puedes decidir qué hacer en cada momento y al instante.
Lo único que teníamos claro es que el sábado 19 teníamos que estar en Barcelona para coger el ferry a Ibiza. 

Así que tomamos rumbo a Bcn. La última vez, entre peajes y gasolina nos gastamos más de 100€. Por eso esta vez hemos decidido evitar los peajes. 

Tras un largo camino elegimos Lleida para pernoctar. Escogimos un sitio chulísimo que os dejamos aquí por si os interesa.

19/8/2017

Tras pasar un ratito mañanero disfrutando de la tranquilidad del entorno en el que amanecimos, tomamos rumbo a Barcelona.
Allí, pasamos el día (ver “Un día en BCN-Collserola”) hasta la hora de embarcar. Pero antes de eso, tuvimos la brillante idea de pasar por un súper a comprar provisiones, ya que el viaje en ferry hasta Ibiza iba a ser bastante largo y habíamos leído que la comida en el ferry era carísima. Algo que indudablemente os recomendamos si vais a viajar en ferry.

20/8/2017

Despertamos en Mallorca, un amanecer precioso desde el barco. Pasamos toda la mañana en el ferry, de crucero Mediterráneo. Sólo nos faltó visitar Menorca para completar las Baleares. 

Jugamos a todo tipo de juegos de mesa que habíamos preparado antes de venir, para intentar amenizar el viaje. Por jugar, jugamos hasta a la XBox que había en uno de los pasillos del ferry. Además si jugabas, podías participar en un sorteo para ganar otro crucero. No está mal, ¿verdad? ¡A ver si tenemos suerte y nos toca!

Llegamos a Ibiza a las 13h y fuimos a Dalt Villa a comer. Tuvimos suerte porque al ser domingo no había OTA. 
Nos recorrimos la ciudad. Las murallas, el mirador, las peligrosas callejuelas con sus resbaladizas piedras (nosotros nos descalzamos, que aquello era para matarse) y bajamos a comer al paseo marítimo.

Comimos una ensalada de ruccula con mango y carpaccio de melón con jamón. De postre una copa de frutas de temporada. Riquísimo todo.

Después nos dirigimos a Benirrás a ver la puesta de sol y la fiesta de los tambores. No dejaban bajar en coche hasta la playa porque los domingos se abarrota de gente, así que tuvimos que aparcar en un parking a 4km y coger un autobús que nos acercaba hasta la playa. Costaba 1,9€ por persona.  Los tambores tocaron después de la puesta de sol. Habíamos leído que ya no tocaban pero al parecer, sí lo hacen. Nos fuimos sobre las 23h para ir al mercadillo nocturno de Las Dalias. Cenamos pizza en un puestito de allí. 14,5€ (2 raciones, cerveza y agua). La verdad es que estaba muy rica. 

Para pernoctar elegimos un sitio sin OTA cerca del puerto, ya que al día siguiente cogíamos el ferry a Formentera y la furgo se iba a quedar en Ibiza esperándonos.  (No se la calle exacta pero está al lado de un parking vigilado que hay por la parte de atrás del Tagliatella.)

21/8/2017

Nuestro AquaBus salía a las 8 de la mañana. Y allí mismo alquilamos una moto por 50€ para dos días. No nos pidieron más fianza que el numero de cuenta, no te hacen ningún tipo de cargo y cuando entregas la moto te devuelven el papel en el que está apuntado tu número de cuenta.

Ya con nuestra moto fuimos al Cap Barbaria, (faro donde se grabó la película de “Lucía y el sexo”) que al ser prontito por la mañana estaba vacío. Todo para nosotros. La moto la aparcamos en un parking que queda bastante lejos del faro pero el paseíto es bonito y se hace ameno. Eso sí, a las 12 del medio día no quiero ni pensar el calor que tiene que hacer ahí. 

Allí mismo se encuentran unas cuevas a las cuales no accedimos porque pensábamos que estaba cerrado. Pero al parecer sí que se puede entrar, para ello es recomendable llevar buen calzado.

Después fuimos a Cala Saona y nos comimos un bocata de tortilla y unas cervecitas para refrescarnos antes de tirarnos a la bartola en la playa.  Una playa preciosa pero abarrotada de gente.

Os recomendamos llevar agua porque en el chiringuito playero que hay allí, el agua es oro liquido.  

Después fuimos al mirador de Formentera. Dirección Pilar de la Mola. Comimos allí en el Restaurante Mirador con unas vistas maravillosas. 

Seguimos la aventura hacia el faro de la mola que no tiene nada que envidiarle al CAP de Barbaria. Allí nos encontramos con una amiga que casualmente también estaba en Formentera. ¡Pero se nos olvidó sacarnos una foto juntas! Así que la única foto que tenemos en el faro es esta de los dos con pelos de locos y en la que ni siquiera se ve el dichoso faro.

Ya que estábamos por aquella zona, pasamos por un antiguo molino que está de camino y nos hicimos una foto a toda velocidad. 

Paramos en “Es Caló de San Agustí” o la playa de los pescadores a descansar bajo la sombra de una de las casetas de barquitos que hay. Una cala pequeña, preciosa y muy acogedora de la que no tengo casi fotos y no entiendo porqué, pero bueno, ese es otro tema.

De ahí, fuimos a hacer el check-in en la casa que habíamos alquilado en Airbnb y tras darnos una ducha y descansar un poquito junto con la gatita “Nikita”, fuimos a ver la puesta de sol.

He de deciros que fue la puesta de sol más horrorosa de mi vida. Tuve que hacer kung fu para intentar librarme de los miles de mosquitos que venían hacia mi con intención de devorarme. Definitivamente, nos acribillaron en menos de un segundo, que es lo que tardamos en salir corriendo de allí. FATAL. 

Luego fuimos a San Ferran de Ses Roques a cenar en el restaurante Maricastaña. Un restaurante muy cool en el que comimos muy rico. Pero lo mejor, el postre. La crema de queso más rica que hemos probado hasta el momento, nos encantó. Me gustó tanto, que puede que lo incluya en el apartado de mis restaurantes favoritos.

22/8/2017

Nos despertamos y fuimos a Beso beach. Aparcar en el parking de allí cuesta 4€ para las motos y 6€ para los coches. (Una vez comprado el pase vale para todo el día y con el ticket también se puede aparcar en Playa de Ses Illetes). Era bastante pronto así que la playa estaba prácticamente vacía. A eso de las 12 empezó a llenarse pero en la esquina de la playa, donde no hay hamacas, todavía había poca gente ya que todo el mundo se coloca en la entrada. 

Para comer, elegimos un restaurante situado en San Francesc, capital de Formentera. Allí comimos una ensalada de jamón y kiwi en la terraza, bajo la sombra de una Bougainvillea de las que tanto me gustan. 

Visitamos la playa de Es Pujols y descansamos allí un rato bajo la sombra de otra de las casetitas para barcos que hay. Luego fuimos al famoso bar “Chezz Gerdi”.

Tras descansar un poco y para aprovechar el pase del parking de la mañana, fuimos a la playa de Ses Illetes. Allí, paseamos hasta “El paso”. Entre playa de Levant y Ses Illetes. 

Para terminar el día fuimos a la playa Mitjorn, al chiringuito Pirata Bus, a ver la puesta de sol. Es un sitio muy conocido y toda la gente de la isla recomienda esta playa para ver la puesta de sol. Aún así deciros que las colas que se suelen formar para comprar el típico Mojito del Pirata del cual disfrutar mientras ves la puesta, suelen ser horribles.

A las 22.00h cogimos el ferry de vuelta a Ibiza y nos cenamos unos riquísimos garganeli en el Taggliatela del puerto.

Para pasar la noche escogimos Cala Salada. Fue perfecto ya que pudimos aparcar prácticamente en la playa. Si hubiéramos esperado a la mañana siguiente para bajar, tendríamos que haber aparcado arriba del todo y bajar andando, ya que a las 10h cierran el paso para los coches y hay que caminar bastante para llegar. 

23/08/2017

Tras despertar fuimos a bucear a Cala Salada. Había muchos pececillos y también algún que otro pulpo. Para el brunch, escogimos San Josep. Comimos unas tostadas y unas patatas bravas en una terracita muy acogedora.

Al medio día fuimos a Ses Salines, la playa de los famosos y el Malibú Beach. Aquello estaba a rebosar de gente así que una vez más nos fuimos al final de la playa. Parece que en las esquinas siempre hay menos gente. Tras unas partidas a palas, nos estábamos dando un bañito cuando apareció la actriz Ana Duato por allí. 

De camino a Es Vedrá, paramos en Sant Jordi a tomar una refrescante cervecita. Era un pueblo muy tranquilo. No había casi nadie así que se estaba muy a gusto.

Vimos la puesta de sol en el mirador de Es Vedrá, en la parte alta antes de llegar a Cala d’Hort. Me encanta este lugar. 

Tras la puesta, pasamos por Es Cubells simplemente para cotillear un poquito la zona, aunque ya era de noche. Había un restaurante con muy buenas vistas. 

Cala Gracioneta fue el lugar que elegimos para dormir esta vez.

24/08/2017

La última vez que estuve en Ibiza me quedé con ganas de darme un baño de barro, así que de esta vez no podía pasar. Debe de haber varias calas en las que poder darse un baño de estos pero nosotros elegimos Cala Sa Caleta. 

Para comer, fuimos al apartamento de unos amigos con los que coincidimos allí. Y tras un poquito de piscineo, fuimos a Santa Agnes de Corona, a ver la puesta de sol en Las Puertas Del Cielo. Un chiringuito con muy buenas vistas pero muy caro. Birra y agua 5,5€. 

Para dormir fuimos al norte de la isla, a Portinatx.

25/08/2017

Al día siguiente, cogimos las gafas de buceo y nos acercamos a una cala de rocas que teníamos allí al lado. 

Era un fondo super bonito para el buceo pero, tristemente, estaba lleno de medusas así que fuimos a la otra cala de arena a jugar a palas. Pero Patrik se las cargó, se rompieron. 

Cambiamos de planes e intentamos visitar Aigues Blanques pero además de que el parking costaba 3€, estaba llenísimo, así que nos dimos la vuelta. Probamos en Pou des Lleo, pero había muchas algas y poco sitio. 

Finalmente fuimos a Cala Mestella, por fin acertamos. Una cala muy bonita y tranquila con un chiringuito para comer a precio razonable.

Para merendar, nos decantamos por Santa Eularia. Allí comimos un yogur helado. 

Cala Comte fue nuestra elección para la puesta de sol. Estuve allí la vez anterior y es precioso, quería repetir, pero había nubes.

La última cena la hicimos en el centro de Ibiza, pero no acertamos con el restaurante, era muy sin más.    

26/08/2017

Cogimos el ferry a las 9h y llegamos a Barcelona a eso de las 19h. 

Antes de volver a casa teníamos una parada pendiente en Huesca. ¡Podéis verlo aquí!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *