Cómo llegar desde Venecia

En tren de alta velocidad. 

Madrugamos bastante, ya que nuestro tren a Florencia salía a las 9.25h de la estación, hasta la cual desde nuestro apartamento tardábamos unos 53 minutos en vaporetto con la línea 1. Hay líneas más rápidas, pero no en el horario que necesitábamos así que, a las 8.53h cogimos el vaporetto.  

Para ir a Florencia utilizamos el ticket Interrail más 10€ de suplemento para poder coger el de alta velocidad. Hay que comprarlos aparte y los asientos van numerados.

A eso de las 11.30h ya estábamos allí. Según salimos de la estación de tren, a la derecha encontramos el punto de información, allí nos hicimos con un mapa gratuito y la chica nos dijo qué ruta seguir para conocer la ciudad.

Qué ver

Para empezar bajamos la calle V.de Panzani hasta llegar a la plaza del Duomo. Allí estaba la impresionante Cattedrale di S. Maria del Fiore, que nos quedamos a contemplar un rato largo. La rodeamos y decidimos comer por allí. De postre comimos un helado en una de las heladerías en la misma plaza y comenzamos a caminar hacia el Ponte Vecchio. 

De camino nos tropezamos con el Mercato del Porcellino, donde además de un mercadillo de ropa, bolsos de cuero, etc., nos encontramos con la fuente del jabalí, donde todo el mundo se saca una foto frotándole el hocico al bicho y depositando una moneda en su boca con la esperanza de que caiga al agua y les de suerte .

De allí llegamos al Ponte Vecchio, lleno de impresionantes joyerías, algunas con más gusto que otras, pero joyerías carísimas de igual modo.

Me comentaron que si te fijas bien, bajo el famoso puente se pueden ver un montón de nutrias. Nosotras no las vimos pero es cierto que tampoco nos fijamos, hacia taaaaanto calor, que suficiente teníamos con respirar y buscar algo de sombra.

La chica del punto de información turística, también nos recomendó visitar el Palazzo Piti, con el parque Boboli, pero nosotras decidimos volver al centro otra vez. Pasamos por la gallería Degli Uffizi, en la que había colas impresionantes y llegamos a la Piazza de la Signoria. Allí descansamos un rato a la sombra de la “Loggia dei Lanzi”, que está llena de enormes estatuas y disfrutamos además de las vistas al palacio Vecchio.

Si por casualidad pasáis por allí y decidís descansar a la sombra, que sepáis que esta prohibido tumbarse en los bancos de piedra que hay.  Yo lo hice, más que nada porque estaban fresquitos y era la única manera posible que vi de sobrevivir a ese calor infernal. Y en menos de un segundo, un señor que al parecer cuidaba el lugar, vino a llamarme la atención. Y bueno, al rato vi que yo no era la única loca que quería tumbarse al fresquito para sobrevivir. El señor se dedicaba básicamente a llamar la atención a todos los turistas que intentaban tumbarse. Que no eran pocos.

Después de recuperar fuerzas nos fuimos un poquito más a la derecha en el mapa, donde están la Basílica e Museo di Santa Croce y junto a ella la plaza S. Croce, pero nosotras continuamos hacia arriba, pasando de nuevo por la plaza del Duomo dirección “Galleria de la Academia” para visitar al David de Miguel Ángel. Cuando llegamos nosotras apenas había cola, eran las 17-17:15h, así que compramos el ticket allí mismo. Aún así, hay veces que la cola es eterna y además con el calor, la espera se hace más pesada. Por eso es recomendable coger la entrada por internet con antelación. La entrada en taquilla es gratuita para menores y cuesta 8€ para mayores de 18 años.  Con esto dimos por finalizada nuestra visita a Florencia. Pero antes de irnos, volvimos a pasar por el impresionante Duomo una vez más y ya, después de despedirnos de él, comenzamos a subir a la estación de tren de nuevo.  Nuestro tren de vuelta a Venecia salía a las 19.30h.

Tengo que decir que esperaba poder enamorarme de Florencia esta segunda vez (ya estuve por aquí en el año 2011 con unas amigas), quería darle otra oportunidad, pero tampoco lo ha conseguido. Creo que el Duomo es lo único que me ha encantado de Florencia. Sí pienso que es una ciudad que hay que visitar porque el Duomo lo merece, pero la ciudad en sí… no ha logrado engancharme. No se porqué. 

¿Y a ti? 

Si ya has estado por allí cuéntamelo en un comentario y si no, ¡házmelo saber cuando vuelvas de tu viaje!

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