Tengo mil historias que contaros sobre las vacaciones de este verano 2017, pero resulta que hoy he tenido que madrugar para llevar a mis queridas primis al aeropuerto. Dicen que se van a Londres. Y claro, en el camino mi izeko (tía) me iba preguntando sobre qué sitios visitar y estas cosas. He sabido decirle algunos sitios, los más típicos, pero me he dado cuenta de que ya se me había olvidado prácticamente por completo el último viaje que hice a Londres y eso que fue en enero. Tampoco a pasado tanto tiempo, ¿no?

Total, que he llegado a casa y me he puesto a buscar el itinerario que escribí y además, también he preguntado a mis dos acompañantes para ver qué es lo que ellos recordaban. Una vez refrescada la memoria, he pensado que era el momento perfecto para escribir “EL POST”.

He visitado Londres en tres ocasiones y no tengo nada escrito de ninguna de ellas, así que ya va siendo hora. La última de las visitas, que es la que os voy a contar a continuación, fue un fin de semana exprés en Enero. Todo esto fue gracias a mi “prima” la italiana ❤, que es azafata y tenía vuelos disponibles para gastar (chollazos de los que disfrutan l@s azafat@s. No sé si elegí bien mi profesión),  por lo que no pudimos desperdiciar la oportunidad y volamos gracias a ella hasta Londres.

27/01/2017

El vuelo salía a las 18.25h de Bilbao, lo que significa que llegamos a Londres a eso de las 19.15h. Tardamos bastante en llegar al hostal “Equity Point London Hostel”. Era un hostal barato con desayuno incluido, a media hora o así del centro. La habitación era diminuta con un baño aún más diminuto si cabe y una ducha en la que era bastante difícil maniobrar para jabonarse, pero eso sí, las camas eran comodísimas y el desayuno bastante completo. Un hostal pasable para lo que queríamos.

No hicimos mucho más que llegar, instalarnos en la habitación y salir a cenar. Durante la cena decidimos que lo mejor era dormir pronto para estar lo más descansados posible el sábado. Y eso hicimos.

28/01/2017

Madrugamos un poquito para aprovechar al máximo las horas de luz, una duchita, el desayuno en nuestro super hostal y listos para turistear por la ciudad de las oportunidades. Para empezar, fuimos paseando hasta Portobello Road, que estaba más o menos cerca de nuestro hostal. Allí, visitamos el popular mercado de antigüedades y de cosas artesanales de Portobello (el mercadillo es solo los sábados) y el famosísimo barrio de Notting Hill con sus casitas de colores.

Tomamos la calle Queensway, hasta llegar a Kensington Gardens. Paseamos por los jardines, por los lagos, sacamos fotos a los cisnes y continuamos nuestro paseo por el Hyde Park, el parque más grande del centro de Londres. En una de las esquinas del parque hay una salida que da justo al Wellington Arch, también conocido como arco de la constitución. Tomamos esa salida para así visitar el Buckinham Palace y el Victoria Memorial, que está todo muy cerquita.

El cambio de guardia del Buckhinham Palace, o lo que es lo mismo, el palacio de la eterna reina Isabel Alejandra María Windsor, que así se llama, se hace todos los días de mayo a julio a las 11.30h y el resto de los meses del año se hace cada dos días. Nosotros no lo vimos. Pero sí lo vi en otra ocasión y he de decir que me pareció algo aburrido. Está bien verlo, ya que es algo curioso o diferente que no se ve todos los días, pero que sepáis que dura unos 45 minutos y a eso hay que sumarle que si quieres ver algo decentemente, tienes que ir mínimo una hora antes a coger buen sitio en los barrotes del palacio. De julio a agosto también hay opción de visitar el palacio por dentro ya que la reina se va de vacaciones. Así que si estáis interesados y os coincide, es otra opción. 

Continuamos la ruta turística por la calle Buckhinham Gate y Victoria St, hasta llegar al Westminster Abbey, no sin antes visitar el St. James´s Park en el que se pueden ver ardillas por todas partes. 

Rodeamos el Westminster Abbey y continuamos hacia el Palace of Westminster, el Big Ben. Aquello estaba lleno de gente y eso que era enero, no quiero ni pensar como estará en épocas vacacionales.

El Big Ben, precioso. Para mí es uno de esos sitios en los que no puedes dejar de mirar todos los detalles que tiene. Podría tirarme horas y horas mirándolo y fotografiándolo desde diferentes ángulos. Si lo piensas, no es más que un reloj, pero, ¡qué reloj!.

Cruzamos el Támesis por el Westminster Bridge Rd para continuar con este día non-stop y así llegar a la enorme noria-mirador “London Eye“, desde la que se puede ver todo Londres a 135metros de altura.

Nosotros no fuimos ya que la visita a la ciudad era exprés y había muchas cosas más por ver, pero si vais más de dos días puede que merezca la pena, ya que las vistas deben ser increíbles. Eso sí, os recomiendo coger la entrada por internet porque allí las colas siempre son super largas.

Algo cansados ya, decidimos coger el metro en Waterloo hasta Tower Hill, para ver la Tower of London y el Tower Bridge. Paseamos por allí mientras disfrutábamos de unas calentitas y deliciosas almendras garrapiñadas recién hechas.

En London Bridge cogimos el metro otra vez. Esta vez hasta Picadilly Circus. Aquello estaba a rebosar de gente a causa del año nuevo chino. Paseamos por Picadilly aunque no nos llegamos a sacar la famosa foto con las grandes pantallas porque éstas estaban apagadas. (¡Qué poco considerados!) Así que decidimos adentramos en  el barrio de Soho y China Town. Después de indagar un poco por las calles y para terminar el día, decidimos ir a Covent Garden. Un barrio muy animado lleno de tiendas, cafeterías y restaurantes y con muchos artistas callejeros animando al público. Nosotros disfrutamos de uno de los shows mientras descansábamos un poco las piernas y con esto dimos el día por terminado.

29/01/2017

Domingo. Nuestras últimas horas en la ciudad de Londres y las primeras horas del año nuevo chino. Año 4715 según el calendario tradicional chino, el Año del Gallo.

La noche del sábado paseamos por el barrio chino o China Town como allí lo llaman, pero a pesar de que el año chino empezaba el día 28 de enero, las celebraciones fueron el domingo. Así que a la mañana, después de desayunar y prepararnos, cogimos el metro hacia Charing Cross. El desfile de dragones chinos y bailes típicos orientales empezaba allí mismo, en Trafalgar Square (allí se encuentra también el National Gallery de entrada gratuita). Vimos los desfiles y les seguimos un poco hasta Covent Garden. Por un momento me olvidé de que aquello era Londres. Parecía Pekín o algo así. Las fotos hablan por si solas.

Para terminar nuestro finde exprés londinense, cogimos el metro en Covent Garden hasta Camden Town. Un imprescindible que lógicamente, no podía faltar. Allí paseamos por las calles, visitamos los chiringuitos, comimos en un puesto del centro del meollo, con música y mucho ambiente, y nos despedimos de la gran ciudad.

 

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