Me atrevería a decir que ésta es una de nuestras mejores aventuras, si no es la mejor.   

Lo cierto es que nunca celebramos nuestros aniversarios, pero esta vez, era un aniversario importante así que había que celebrarlo y en una ocasión así cualquier cosa no vale. Así que no sabía como, pero tenía claro que si lo celebrábamos, tenía que ser de una manera muy especial.

Y después de pensar y pensar y de tener la cabeza todo el santo día en las nubes pensando, se me ocurrió precisamente eso. ¡Ir a sobrevolar las nubes!

Así que me puse en marcha. Me informé en varias agencias de vuelos en globo aerostático de la zona y… así es como celebramos nuestro ♡♡♡♡♡ aniversario.  

Lógicamente, era una sorpresa… Aunque, no pude aguantarme mucho y terminé diciéndoselo antes de tiempo. ¡¡¡Es que estaba tan emocionada que no pude resistirme!!!  

Todo el mundo sabe que volar es el sueño de la humanidad. Y como dijo alguien una vez, envolverse por el viento y volar sin rumbo fijo es el privilegio de unos pocos elegidos.  

¡Y qué os voy a contar! Estoy encantada de haberme podido unir a ese pequeño grupo de privilegiados y creo que, sin duda alguna, volar en globo es algo que todo el mundo debería probar una vez en la vida por lo menos. Es una experiencia única e irrepetible. 

Al principio, en el momento de montar, sientes unos pocos nervios y piensas que cuando estés ahí arriba vas a empezar a sentir tanto vértigo que, un ataque de pánico va a ser poco y vas a tener que suplicarle al piloto que aterrice lo antes posible. Pero nada de eso tiene que ver con la realidad.   

Lo cierto es que la sensación de volar en globo es maravillosa. Dejarte llevar a merced del viento te hace sentir más libre que nunca. Es muy relajante. Sientes cómo el tiempo pasa lentamente mientras disfrutas del silencio y de unas vistas increíbles. Aunque realmente, la hora del vuelo se pasa literalmente volando y para cuando te das cuenta, ya es momento de aterrizar.

Nosotros volamos con Globos Estratos. Un equipo fantástico y un piloto (Joseba) majísimo y muy “salau” (como se dice por aquí), que hizo que nuestro vuelo además de todo lo anteriormente mencionado, también fuera divertido. En definitiva, una aventura inolvidable.  

Os dejo un vídeo que nos hizo Joseba para recordar el vuelo:

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