Alma de Romero es un precioso y muy particular hotel situado en el valle de Carranza. Nos encanta por la tranquilidad que le caracteriza y por la filosofía de vida que nada más llegar se te contagia. Como dicen allí, “romero, romero, que salga lo malo y entre lo bueno”.   

Este hotel de ocho habitaciones, todas ellas con vistas a la naturaleza que el valle nos ofrece, es un hotel ideal para parejas. Las habitaciones son de lo más especiales y sus dueños están siempre dispuestos a ayudar y a hacer todo lo posible para que la velada de sus huéspedes allí sea siempre lo mejor posible. En definitiva, es un hotel de sensaciones al que sin duda, me encantaría tener la ocasión de volver a ir.